Juan
Pablo II, Audiencia General 19 - III - 1980:
"Es hombre de trabajo. El
Evangelio no ha conservado ninguna palabra suya, en cambio, ha
descrito sus acciones: acciones sencillas, cotidianas, que tienen
a la vez el significado límpido para la realización de la promesa
divina en la historia del hombre ; obras llenas de la profundidad
espiritual y de la sencillez madura."